Artículo Por: Departamento de prensa PCP

“Trasladar una planta es como mover un árbol gigante. Se debe tener un especial cuidado con las raíces donde están los cimientos, trasportarlo con cuidado, sembrar en tierra fértil, proveer con mucha agua y abonar para que siga su vida en otra tierra”, con estas palabras describe Luis Arango, CEO de “PCP, Partes y Complementos Plásticos”, el traslado que hizo de la empresa desde Bogotá hasta Pereira en medio de una pandemia mundial.

Bogotá D.C. Mayo del 2021.- Mover una empresa, que tiene una planta de producción gigante en la que trabajan más de 300 personas, implica tomar un importante número de  decisiones transversales que influyen en toda la cadena de operación, desde la historia particular de cada empleado que cambió su lugar de residencia, hasta las decisiones macros de cuál es la mejor región en el país para migrar.

No hay una guía general que funcione a la hora de mudar de sitio una compañía, en especial porque este proceso está estrechamente atado a cada organización, su función, tamaño y características únicas. Para PCP, una marca colombiana y familiar, que desarrolla productos honestos con visión ambiental y cree en la confianza como el valor más importante en la cadena de negocio de válvulas y accesorios para el control de agua, mover su operación de Bogotá a Pereira le ha implicado más de tres años desde la planeación hasta el traslado a la nueva ciudad, pero… ¿Cómo se traslada una planta de casi 3.000m2 en Bogotá a una en Pereira de 8.300m2 con todo lo que esto implica?

Luis Arango, CEO de la compañía hace el símil con el traslado de un árbol gigante y antiguo: “Hay que proteger las raíces donde están los cimientos, cortar las ramas secas, trasportar con cuidado, sembrar en tierra fértil, regar y abonar; para que rápidamente este árbol crezca grande, frondoso y dé frutos”, enfatiza.

Esta nueva planta que está ubicada en la Vía Cerritos la Virginia de Pereira, proyecta traer consigo un aumento de casi el doble del piso productivo del que ya contaban, lo que en un futuro cercano ayudará a fortalecer su capacidad de respuesta al crecimiento del sector y el mercado que cada vez más reconoce la necesidad de productos honestos, colombianos y con futuro. Igualmente este cambio significará para PCP la posibilidad de triplicar su capacidad instalada en los próximos años y mejorar las áreas de empaque y embalaje, con un fuerte frente en calidad y rigurosidad de los procesos internos. Y es que las cifras no mienten, según los directivos, la organización cada 5 años está duplicando sus ventas, así que este traslado también viene reforzado con un plan a mediano plazo de mejora en maquinaría que gradualmente les permitirá tener una planta mucho más robusta.

La mudanza implica un impacto transversal en la organización: desde el humano (por el personal que cambia de ciudad), hasta el medio ambiental y regional (lo que implica para Risaralda que una planta de este tamaño genere empleo y valor en la zona), entre otros.

Impacto humano: para los directivos de PCP el talento humano es uno de los pilares de la empresa, por lo cual al hacer la planeación del traslado se revisó al detalle cada una de las historias de sus trabajadores (que en ese momento eran más de 320 personas). El 45% de su nómina se movió a Pereira, el 15% ya estaban trabajando en diferentes ciudades y el 40% representa su esfuerzo por generar nuevos empleos para la zona. Y debido a que PCP tiene clientes internacionales, son 25 personas las que actualmente trabajan desde las operaciones en México y Perú.

A todos los colaboradores, desde trabajadores de planta hasta administrativos interesados en el cambio, se les ofreció un acompañamiento desde antes del viaje, en el que tuvieron sesiones de grupo que buscaban guiar la decisión de mudarse, entrevistas personalizadas con un coach que explicaba el cambio a todos los niveles y un viaje guiado para tener la experiencia en vivo de la ciudad. Igualmente, la empresa corrió con los gastos relacionados de tiquetes y trasteos.

“Esta fue una decisión que queríamos que tomaran nuestros colaboradores pensando en sus proyectos de vida y no en aumentos salariales”, explica su CEO. “Entonces les propusimos que si ya disfrutaban trabajar con nosotros y creían que el traslado de ciudad iba a mejorar su calidad de vida, estaban más que bienvenidos”, concluyó Arango.

Impacto medioambiental: para PCP cuidar el agua del planeta es cuidar a la humanidad misma, ven el cuidado del agua como la inversión con más futuro para hacer porque, en palabras de su CEO, “sabemos que cada gota cuenta porque todos somos agua y sin ella no hay futuro posible para sociedad alguna”.

Entonces dándole seguimiento a sus valores y pilares como organización, la nueva planta cuenta con una superficie de cubiertas de 5.000M2 que se encargan de recoger casi 700mil litros de agua que posteriormente son reutilizados en sanitarios, riego de plantas, lavado de fachadas, y la misma red contra incendios. Por otro lado, aunque la operación misma no genera la salida de aguas sucias, cuentan con una planta de tratamiento de aguas residuales, que a través de unos procesos químicos bacterianos limpian el agua antes de regarla a los jardines. Y no menos importante, a la planta se le instalarán 700 kilovatios de energía solar, con lo cual buscan poder disminuir su gasto de energía eléctrica con el uso de paneles solares.

Impacto regional: a la hora de cambiar la sede principal de una empresa la ubicación juega un papel fundamental, y para PCP fue la ubicación estratégica y la cultura misma de la región, los aspectos que más pesaron en la decisión. “Tenemos una vocación exportadora que nos mueve día a día”, explica Luis Arango, “así que teníamos que tomar una decisión que contemplara todas las posibles vías. Escogimos Pereira porque cuenta con una ubicación geográfica estratégica, la cual nos permite hacer logística con tarifas más competitivas que cuando estábamos en Bogotá, asimismo, ahora tenemos mayor cercanía con nuestros mercados internacionales gracias al puerto de Buenaventura. En Pereira encontramos diferentes ventajas culturales, vemos una población muy diversa dispuesta a salir adelante”, finalizó.

Con esta decisión PCP le apuesta al desarrollo de una región que cada vez más camina a convertirse en un centro industrial y logístico importante del país. Desde allí trabajará día a día por ofrecer soluciones con futuro reforzadas por una cadena de confianza que aseguren la distribución y exportación de productos honestos y soluciones con futuro que cuiden del desperdicio del agua en los hogares de todo el mundo.